“infoxicación” y la problemática asociada a la gestión de la
sobreabundancia de información que ofrece Internet.
De dónde surge el término? ¿Quién introdujo el término y a qué concepto
refiere?
El término Infoxicación, recalcado por Alfons Cornella
en 1999, surge en realidad durante la década de los años 70 de la mano de Alvin
Toffler (Future Shock) que lo denominó Information overload (Sobrecarga de
información) o Infobesity (infobesidad).
El término, infoxicación
, surge de la unión de las palabras información e intoxicación y fue introducido por Alfons Cornella en 1996, refiere en
este momento a la idea de que la sobrecarga de información que recibe un
usuario, en exclusiva de Internet en todas sus formas, puede causarle la
sensación de no poder abarcarla ni gestionarla y, por tanto, llegar a generarle
una gran angustia.
¿Cómo puede la sobreabundancia de información afectar nuestro rendimiento?
Es evidente que el exceso de información afecta
nuestro rendimiento de acuerdo a lo que hemos leído para eso debemos conseguir
mecanismos en primer lugar que nos permitan clasificar la temática y poder
hacer una búsqueda más exacta hacia donde queremos llegar.
Si prestamos demasiada atención a una gran cantidad de
información de manera sostenida en el tiempo y no finalizamos una tarea para
continuar con otra diferente, esto dificulta la desconexión de la mente, y la
obliga a realizar un sobreesfuerzo. Es por esto que, debemos reflexionar acerca
de cómo nos informamos y qué métodos y herramientas utilizamos para gestionar
la información.
¿Cómo podríamos conseguir una mejora en nuestra productividad personal?
Con la nueva era digital y del idea, la información se
ha aumentado en la Internet. Hay más medios de comunicación, más canales, más
formatos, y esto ha hecho que se valore cada vez más la calidad de los
contenidos. Por eso es importante que los consumidores formen sus propios
criterios y sus barreras, para recibir sólo la información que realmente les
interese y evitar infotoxicarse con sujetados excusados y de baja calidad.
En definitiva, nuestra capacidad para asimilar
información está muy por debajo del ritmo con el que esta crece y esto no sería
un problema de no ser porque existe un proceso de suma importancia en las
organizaciones que necesita nutrirse de información de valor para desarrollarse
adecuadamente.
Y así es… no buscamos cualquier tipo de información, nos esforzamos por
separar lo que nos resulta de valor.
Autora
Alexandra Bonilla

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